lunes, 6 de enero de 2014

“La diferencia entre Pepsi y Coca Cola.
Antología de poesía norteamericana contemporánea”.
Ediciones Vitruvio (2007)


Tomando por título un poema de David Lehman, esta antología recoge muestras de 10 poetas contemporáneos estadounidenses, nacidos todos a partir de 1940: Billy Collins y Robert Hass (1941), Sharon Olds (1942), Louise Glück (1943), James Tate (1943), David Lehman (1948), Jorie Graham (1950), Tony Hoagland (1953), Dean Young (1955), Denise Duhamel (1961).


         Cuatro de los autores seleccionados, mujeres. No es mala proporción,  habida cuenta de la escasa participación femenina que por lo general hallamos en cualquier antología de poesía, ya sea de antaño (donde apenas sí hace aparición) o contemporánea.
Otra de las virtudes del libro que vamos a destacar es la apuesta por una edición bilingüe, que viene siendo cada vez más frecuente en la publicación de poesía extranjera y es de agradecer dado el territorio comanche que es a veces la traducción. En este sentido, advierte en el prólogo a la edición el poeta Julio Mas (responsable de la selección y de la traducción)  que en su trabajo ha tratado de hacer lo más discreta posible su presencia, ajustándose con toda fidelidad al original. Y, en efecto, así lo hace. En mi opinión, en algunos casos con algún escorzo. La literalidad creo que no ha favorecido mucho a ciertos versos. En cualquier caso, comparto con el poeta la idea de que el traductor debe darse un tanto en las manos para no incurrir en hacer de la tergiversación una afrenta al original. Claro que a veces la afrenta es un regalo… Espinoso asunto.
Adjuntamos como muestra de esta interesante y necesaria colección la transcripción de tres de esos poemas: “One life to live”, de  Billy Collins; “Adult’s Grief”, de Louise Glück y “I go back to May 1937”, de Sharon Olds.  

One life to live

This is the only life I have, this one in my head,
the one that travels along the surface of my body
singing the low voltage song of the ego,
the one that feels like a ball between my ears
sometimes, and other times feels absolutely galactic,
the life that my feet carry around like two blind
scholars working together on a troublesome manuscript.
This is the only life I have, and I am standing
dead in the centre of it, like a man doing a rope trick
in a rodeo, passing the lasso over his body
smiling inside a twirling of ovals and ellipses.
This is the only life I have and I never step out of it
except to follow a character down the alleys of a novel,
or when love makes me want to remove my clothes
and sail classical records off a cliff.
Otherwise you can always find me within this hoop of myself,
the rope flying around me, moving up to encircle my head
like an equator or a halo or a zero.


Una vida para vivir

Ésta es la única vida que tengo, ésta en mi cabeza,
la que viaja por la superficie de mi cuerpo
cantando la canción de bajo voltaje del ego,

la que siento como una pelota entre mis oídos
a veces, y otras veces me parece absolutamente celestial,

la vida que mis pies llevan como dos eruditos
ciegos que trabajan juntos en un manuscrito problemático.

Ésta es la única vida que tengo, y estoy de pie
muerto en el centro de ella como un hombre mostrando su habilidad con una cuerda

en un rodeo, pasando el lazo sobre su cuerpo,
sonriendo entre los giros de óvalos y elipses.

Ésta es la única vida que tengo y nunca me salgo de ella
excepto para seguir a un personaje por los callejones de una novela
o cuando el amor me hace querer quitarme la ropa
y arrojar discos clásicos por un acantilado.

Por lo demás siempre puedes encontrarme dentro de este aro de mí mismo,

la cuerda volando a mi alrededor, subiendo para rodear mi cabeza
como un ecuador o un halo o un cero.



         Billy Collins (Questions about angels, 1991)

Adult’s Grief


- for E.V

Because you were foolish enough to love one place,
now you are homeless, an orphan 
in a succession of shelters.
You did not prepare yourself sufficiently.
Before your eyes, two people were becoming old;
I could have told you two deaths were coming.
There has never been a parent 
kept alive by a child’s love.

Now, of course, it’s too late —
you were trapped in the romance of fidelity.
You kept going back, clinging
to two people you hardly recognized
after what they’d endured.

If once you could have saved yourself,
now that time’s past: you were obstinate, pathetically
blind to change. Now you have nothing:
for you, home is a cemetery.
I’ve seen you press your face against the granite markers —
you are the lichen, trying to grow there.
But you will not grow,
you will not let yourself
obliterate anything.



Sufrimiento Adulto

Porque fuiste suficientemente estúpida para amar un lugar,
ahora eres una vagabunda, una huérfana
en una sucesión de refugios.
No te preparaste a ti misma lo suficiente.
Ante tus ojos, dos personas se estaban haciendo viejas;
Te podría haber dicho que dos muertes estaban llegando.

Nunca ha habido un padre
que se haya mantenido vivo por el amor de un niño.

Ahora, por supuesto, es demasiado tarde _
estabas atrapada al idilio de la fidelidad.
Continuabas volviendo atrás, aferrándote
a dos personas que apenas reconocías
después de lo que ellos habían soportado.

Si por una vez hubieras podido salvarte a ti misma,
ahora que el tiempo ha pasado: fuiste obstinada, cegada al cambio
de una manera patética. Ahora no tienes nada:
para ti, el hogar es un cementerio.



Te he visto presionar tu cara contra las lápidas de granito_
eres el liquen, tratando de crecer ahí.
Pero no crecerás,
no te permitirás borrar nada.


Louise Glück (The Triumph of Achilles, 1985)



I go back to May 1937


I see them standing at the formal gates of their colleges,
I see my father strolling out
under the ochre sandstone arch, the   
red tiles glinting like bent
plates of blood behind his head, I
see my mother with a few light books at her hip
standing at the pillar made of tiny bricks,
the wrought-iron gate still open behind her, its
sword-tips aglow in the May air,
they are about to graduate, they are about to get married,   
they are kids, they are dumb, all they know is they are   
innocent, they would never hurt anybody.   
I want to go up to them and say Stop,   
don’t do it—she’s the wrong woman,   
he’s the wrong man, you are going to do things
you cannot imagine you would ever do,   
you are going to do bad things to children,
you are going to suffer in ways you have not heard of,
you are going to want to die. I want to go
up to them there in the late May sunlight and say it,
her hungry pretty face turning to me,   
her pitiful beautiful untouched body,
his arrogant handsome face turning to me,   
his pitiful beautiful untouched body,   
but I don’t do it. I want to live. I   
take them up like the male and female   
paper dolls and bang them together   
at the hips, like chips of flint, as if to   
strike sparks from them, I say
Do what you are going to do, and I will tell about it.


Vuelvo a mayo 1937

Los veo en la puerta principal de sus universidades,
Veo a mi padre saliendo
bajo un arco de arenisca ocre,
las tejas rojas brillando como muestras  
de sangre  dobladas detrás su cabeza.
Veo a mi madre con unos pocos libros en su cadera,
De pie  en una columna hecha de ladrillos pequeños,
la puerta  de hierro forjado todavía abierta detrás de ella,
 las puntas de flecha brillando en el aire de mayo, 
están a punto de graduarse, están a punto de casarse,
son niños,  son tontos, todo lo que saben es que son
inocentes, nunca harían daño  a nadie.
Quiero subir hasta donde están y decir Parar,
no hacerlo -  ella no es la mujer adecuada,
él no es el hombre adecuado, vais a hacer cosas
que no podéis  imaginar que haríais,
vais a hacer cosas malas a los niños,
vais a sufrir  de formas que no habéis oído,
vais a querer morir. Quiero ir
hasta ellos con esta luz  de fin de mayo y decírselo,
la cara de mi madre preciosa y hambrienta volviéndose a mí,
su cuerpo sin tocar conmovedor y bonito,
la cara de mi padre bella y arrogante volviéndose a mí,
su cuerpo sin tocar conmovedor y bonito,
pero no lo hago. Quiero vivir. Los
sostengo arriba como muñecos de papel
chico y chica y los aprieto juntos
por las caderas, como trozos de lasca,
para que salten chispas de ellos, y digo.
Hacer lo que vais a hacer, y hablaré de ello.

Sharon Olds (The Gold Cell, 1987).


            (Traducción  por Julio Mas[1])





[1] Para más información sobre el escritor, consultar el Blog de poesía y otras artes por Julio Mas Alcaraz. http://juliomasalcaraz.blogspot.com.es/

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Auralaria en el blog de Manuel García "Luz de los escombros"

Nos satisface reseñar aquí nuestra presencia en el blog Luz de los escombros, que sabiamente dirige su creador, Manuel García. Incansable escritor e inquieto intelectualmente patológico, nos ofrece una radiografía de lo que hacemos y de lo que somos. Nuestro agradecimiento desde estas líneas.

Auralaria en Luz de los escombros


domingo, 17 de noviembre de 2013

Acto de entrega de los Premios Miguel Hernández: Vídeo de La guerra de invierno



Os ofrecemos el montaje audiovisual basado en el poemario La Guerra de Invierno, de Ariadna G. García con la voz de Luisa Pastor y edición de Álvaro Giménez. El montaje evoca el viaje personal de la autora a Finlandia y pondera el descubrimiento de un paisaje muy afín a la propia condición humana: la soledad del individuo y la búsqueda del otro. 

lunes, 4 de noviembre de 2013

Los Premios Miguel Hernández esta semana

Os recordamos que el próximo viernes a las 20.00 horas en el Aula Cajamediterráneo de Orihuela estáis invitados a la entrega de los Premios Literarios Miguel Hernández 2013. Os esperamos.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Las poetas premiadas en los Premios Miguel Hernández 2013

Ariadna G. García, premio internacional Miguel
Hernández con La guerra de invierno
Os presentamos una muestra de los poemarios premiados 
en la edición de este año de los Premios Miguel Hernández. 

En primer lugar, el Premio Internacional, que ha recaído 
en Ariadna G. García, con su obra La guerra de 
Invierno. Os invitamos a leer uno de los poemas que
integra la primera parte del libro.




III

Cementerio de Hietaniemi

Atravesamos un sendero helado
desde el que contemplamos a las víctimas
que se ha cobrado el viento, a los caídos
de la guerra diaria que libra contra el hombre:
faroles reventados sobre tumbas de nieve,
pedazos de cristal, flores volcadas.
Te subes a una loma y restituyes
la dignidad de un jarro, la moral derribada
de varios tulipanes bajo un nombre
escrito a martillazos en la piedra.
Bajamos hasta el mar y descansamos
en un pequeño banco bajo el sol.
Los patos trazan rutas en el agua,
están danzando inmunes al ataque del frío.
Los miro y me pregunto si mi cuerpo
esconde en una arteria la sustancia
que lo mantenga a salvo 
del transcurso del tiempo.


Olalla Castro,
premio nacional
Miguel Hernández con
La vida en los ramajes
Junto al Premio Internacional, os entregamos también un poema del Premio Nacional, La vida en los ramajes. Lleva por título "Mujer - fortaleza", y está incluido en la primera parte del poemario.


Mujer -fortaleza

"Llevaba una ciudad dentro
Y la perdió sin combate"
                          Rafael Alberti

Con mis puentes en alto,
con ojos - centinela
vigilando mis torres,
os he estado esperando.
Las pirañas bucean en mi foso:
hace días que no las alimento.
Dedico las horas
a limpiar las bayonetas,
a encerar armaduras y cañones.
No pienso perderme sin combate.
Y me duermo feliz contando balas,
absorta en el brillo de acero.
En ésta mi ciudad amurallada
os he estado esperando.
Mujer - fortaleza, carne - piedra,
aquí dentro ya no podréis sitiarme.

domingo, 27 de octubre de 2013

Auralaria en los Premios Miguel Hernández

Cartel anunciador, con la imagen  Los mil nombres de Miguel, obra que forma
parte de los Murales de San Isidro.
Por tercer año consecutivo, tenemos el placer de invitaros al acto de entrega de los Premios Literarios de la Fundación Cultural Miguel Hernández. Será el viernes 8 de noviembre a las 20.00 horas en el Aula Cajamediterráneo de Orihuela. En esta edición las premiadas han sido dos jóvenes poetas: el premio Internacional ha sido para Ariadna G. García, por su poemario La Guerra de invierno, que recibirá 12.000 € y será publicado por Hiperión. Por su parte, el premio Nacional ha correspondido a Olalla Castro, con su libro La vida en los ramajes, dotado con 3.000 € y la publicación en Devenir. Como en los años anteriores, Auralaria homenajerá a las premiadas con la escenificación de sus trabajos. Por un lado, Luisa Pastor, pondrá voz a los versos de La Guerra de invierno, a lo largo de un videopoema que recoge la esencia de este poemario. Por otro, como homenaje a Olalla Castro, recitará una adaptación del poema "Como Virginia Woolf", incluido en La vida en los ramajes. La poesía de Miguel Hernández también estará presente, ya que el acto se abrirá con la versión musical de Canción última, realizada por Luisa Pastor, con música de Francisco Jorge Mora. La interpretación correrá a cargo de Mariola Alcocer (cantante de The Hammers), Raquel Testón y Tomás Ángel. Os adjuntamos el folleto publicitario del acto y el cartel, realizado por Kike Payá, Kikelín. El acto será presentado por Ángeles Vidal Guevara. Desde Auralaria, dar las gracias a todos aquellos que han colaborado con todos nosotros, por su predisposición y ayuda para que este acto se pueda llevar a cabo, así como a la Fundación Cultural Miguel Hernández, por contar con nosotros para la organización del evento, y a la Concejalía de Cultura y al Aula Cajamediterráneo por su colaboración en distintos aspectos organizativos.

Folleto anunciador del acto

lunes, 21 de octubre de 2013

El cortometraje de Auralaria "La novia lunada" seleccionado en la sección oficial de la II Edición del Festival Nacional de Cortometrajes La mirada tabú, de Zaragoza.

Fotograma de La novia lunada
Tenemos el placer de comunicaros que nuestro cortometraje La novia lunada ha sido seleccionado como finalista en la II edición del Festival Nacional de Cortometrajes La mirada tabú, que de los días 16 al 20 de octubre se ha desarrollado en Zaragoza. El cortometraje fue proyectado en la sección oficial del Festival, junto con los otros 24 trabajos finalistas procedentes de toda España, seleccionados de entre los 155 cortometrajes presentados a concurso.

La novia lunada es una producción original de Luisa Pastor, con montaje de Álvaro Giménez, que evoca, a partir de la imaginería hernandiana, la figura de Josefina Manresa, viuda y musa del poeta, mujer con mala luna o sin luna plena. Elevada a la categoría de símbolo, Josefina encarna a la mujer española y precozmente enlutada que sufre los estragos no sólo de la guerra civil sino de la inhibición de sus propios deseos, propiciada a martillo por un modelo educativo en el que solo el hombre dispone de una sexualidad reconocida.
Esa sexualidad reprimida y conflictiva es parte sustancial de la poética de Miguel Hernández, y quisimos reflejarla a partir de la estética surrealista manifiestamente magistral de uno de sus contemporáneos, el cineasta Luis Buñuel, a quien rendimos asimismo homenaje en este trabajo.

En los siguientes enlaces podéis ver imágenes de la proyección del cortometraje y una reseña del Festival aparecida en El periódico de Aragón.

lunes, 14 de octubre de 2013

Auralaria en la presentación del poemario "Sin lugar seguro" de José Luis Zerón Huguet


El miércoles 16 de octubre os esperamos a todos en el Aula CAM de Orihuela para asistir a la presentación del último poemario del escritor oriolano José Luis Zerón Huguet, Sin lugar seguro (Editorial Germanía). Presentan el acto Manuel García, Alberto Chessa y Pepe Aledo, que ha realizado las ilustraciones del libro. El acto contará también con la declamación de Luisa Pastor, componente de Auralaria.

A las 20.00 horas en el Aula CAM.

viernes, 11 de octubre de 2013

Álvaro Giménez, ganador del XL Certamen literario de Cheste

Momento de la lectura del poema
 en el acto de entrega del premio.

Tengo el placer de comunicaros que he resultado ganador del premio único del XL Certamen Literario de Cheste con Usar en caso de emergencia, poema de cuatro tiempos en el que una voz femenina reflexiona sobre el devenir de una relación amorosa. Gracias, desde aquí, a todos aquellos que me han felicitado.


viernes, 30 de agosto de 2013

Antonio Gracia, poesía del humánida



“Escribir es la prueba definitiva de que vivir no basta, de que la vida es un fracaso: de don Dios o mío. El arte nace como consecuencia del instinto del hombre de corregir un error de don Dios: el de no haber sabido darnos la inmortalidad. Para repararse, don Dios destruye el tiempo, inventa la otra vida: el cielo y el infierno. Para conseguirlo, el hombre inventa el tiempo, crea la Vida de la Fama: el Arte”.

Estas palabras forman parte de una de  un discurso titulado “Poética para una poesía sin poetas”, trabajo con el que Antonio Gracia (Bigastro, Alicante, 1946) contribuyó al número 7 de la revista literaria Algaria 0, de la que fue codirector, y, como muy bien observa Ángel L. Prieto de Paula (estimadísimo profesor, erudito,  poeta y glosador) es un poema en sí mismo. El texto lleva un subtítulo, “50 astillas para l·ataúd” (obsesivaria)”, y es índice del tono y la temática que vamos a encontrar en muchas de sus composiciones: un existencialismo desgarrado, una urgencia de permanecer, un sentimiento unamuniano, y yendo más lejos,  luciferino,  acerca de Dios, a quien niega y requiere o necesita, al menos, tanto como lucifera. Afirmaciones rotundas, sonoras, vehementes, desasosiego saeteado por íntimas contradicciones encontramos en el poema con que el poeta alicantino ha tenido la gracia de colaborar en nuestro blog: “El íntimo alienígena”.  Incluimos, también, un audio con la lectura del poema por el mismo autor y un audio del poema Mosha Bieda (de La estatura del ansia), recitado por Luisa Pastor. La pieza musical que acompaña el recitado de Mosha Bieda es la versión instrumental de "Suzanne", mítica canción del poeta y músico canadiense Leonard Cohen.

  El Íntimo Alienígena



Yo no sé qué decirte. Nunca he creído en ti.
No es fácil aceptar un Creador Infalible
que otorga a sus criaturas la ténebre conciencia
de su mortalidad como un fiero castigo.
¿Quién crearía un mundo fieramente implacable
en el que toda vida conduce hacia la muerte?
Si esa es tu identidad, ¿qué esperabas de mí
sino cólera, y odio, y vergüenza de ser
hijo de los sadismos en ti confabulados?
Y si tu esencia es otra, ¿cómo amar un misterio
que engendra en quien intenta descifrarlo
dolor, duda muriente, laberinto inconcluso?
¿Quién me clavó la daga del sufrimiento estéril
entre el ser y no ser del liviano estilete
para que una respuesta finalmente encontrada
no exigiera una vez y otra vez más preguntas?
Ya que todo lo puedes, si eres quien dices ser,
siente y piensa tan solo como un hombre cualquiera:
y verás que no hay hombre al que no le repugne
tu omnipotencia ignota, tu ilógica materia.

Tal vez eres tan solo la invención de mis ansias
y, como hijo de un hombre, te he creado confuso,
invisible y eterno para que ni los ojos
ni la razón consigan darte límite y forma,
único modo de que lo imposible
se pueda concebir como probable
y llamar a ese sueño perfección.

Soy frágil: necesito creer en la existencia
de un ser que garantice que mi dolor, un día,
cesará para siempre y será compensado
con el hallazgo de una explicación
a tanto sinsentido inexpugnable
a los combates de la inteligencia.
Eso te pido, Artífice
del caos y del orden,
del sosiego y de los desasosiegos:
un solo instante de clarividencia
que me permita perdonar
tu enigma y tu estrategia contumaces.

Tú dices ser mi origen y destino, mi padre
y mi útero futuro: rememoro mi infancia
y me veo en la gruta huyendo de los hielos,
dibujando bisontes y exorcismos,
caminando senderos en busca de un gigante
que me ayude contras las hecatombes
de la naturaleza: tal vez así forjé
tu sustancia: con sueños y temores.
Y si es así, no existes y soy yo
quien te ha dado la fuerza que no tienes ni tengo:
soy mi propio enemigo y redentor,
mi víctima y verdugo, mi eternidad mortal.

¿Qué puedo hacer sino seguir creyendo
que existes en algún lugar remoto
                                                        inal-
canzable por mi mente, y que tú, desde allí,
posees el poder de darme paz?
¿O aceptaré que eres la cósmica existencia?

Ya ves: he terminado por rendirme
igual que un siervo a su señor feudad.
Y me pregunto: ¿qué,
qué haces con tanto ejército de hombres humillados,
tanto cadáver yerto perfumando
con su fétida nada tu trono soberbioso?

Si tú fueras un hombre y yo tu sueño
acaso no querría que despertases nunca
para no avergonzarme de mí mismo en ti.
Pero esto, Milord, solo
son las devastaciones de mis sueños.




sábado, 10 de agosto de 2013

Emily Dickinson, daguerrotipo de una isla


“Soy pequeña como el gorrión, tengo el pelo hirsuto como el caparazón de la castaña y los ojos como el jerez que el huésped deja en la copa”.

El mejor retrato que se conserva de Emily Dickinson es este que ella misma trazó con su puño y letra, su propia acuarela en colores castaños, tostados, su semblanza enladrillada con el delicado recuerdo de su persona. ¿Quién sino ella, habitante única de sus dominios, única conocedora de su corazón, de sus anonimatos?
“Soy nadie. ¿Y tú quién eres?

Es un cuadro inacabado, una paleta desnuda, una mano leve, silenciosa. Cuando lo contemplamos, admiramos la verdad  sesgada de los grandes misterios, el escondido sendero que invita a los pasos pequeños, seguros de encontrar al final, después de todo, un cierto sentido a la callada corriente que busca el pie.  
En la orografía de su mansión, hay estanques, bajas colinas y accidentes de temores, agazapados como lagartos, revoltosos como mariposas. Y un supuesto, una conjetura que golpea la sensibilidad y deja sobre su tumba  orquídeas y magnolias.
“Tengo un terror (…) que no podría decírselo a nadie – y por eso canto, como hace el Niño al pie del Cementerio – porque tengo miedo”.
Adonde vaya su mirada, la acompaña, como Carlo, su perro fiel, el desasosiego, el encanto de lo fantasmal.
Seguramente, Amherst debió de parecerle siempre irreal, algo que deliberadamente ignora por estar a la vista, o le da la espalda, como a esos hombres, a esas mujeres que con ligereza airean “cosas santas en voz alta”.
En la distante naturaleza, en los huertos ficticios,  encuentra ella el amigo con quien jugar. No hay fraude en el bosque que frecuenta, allí el tiempo no muerde como una serpiente, mansamente te conduce, te interna, te pierde, allí las hojas solo susurran el encantador sonido de la huida.
De la fronda celeste, la mano de un niño nos alcanza la flor que un día ella cogió para él.  Y su aroma es el de las islas…

Luisa Pastor






587

Mi Corazón, vacíalo de Ti –
su sola Arteria –
Comienza, y deja allí tan sólo –
la Fecha de Extinción –

Innumerables Ondas tiene el Mar –
forman – un Báltico –
 Retírate a Ti mismo, por jugar,
y no quedará nada
de mí – para guardarme –
“Yo” significa “Tú” –

Cancela la Raíz – y no habrá Árbol –
Cancélate de Mí – y no habrá – Yo –
Los Cielos quedarán desnudos –
y vaciada la bolsa de la Eternidad –

miércoles, 22 de mayo de 2013

Luisa Pastor 2º premio en el XXVIII Certamen de poesía Gabriel y Galán y publicación de la Antología del XXVI premio de poesía "Voces nuevas"


Luisa Pastor
La escritora oriolana Luisa Pastor ha sido galardonada con el 2º Premio, dotado con 450 euros, en el XXVIII  Certamen de Poesía “Gabriel y Galán”, que organiza anualmente el Patronato Casa-Museo del poeta José Mª Gabriel y Galán, ubicado en la localidad cacereña Guijo de Granadilla. La directora de Auralaria obtiene este reconocimiento por su poema “La habitación de Emily”. Entre los miembros del jurado del Certamen figuran Fernando Flores del Manzano, Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Real Academia de Extremadura; el poeta salmantino José Manuel Regalado, el articulista y escritor extremeño Álvaro Valverde y Juan José Barrios, secretario del Patronato.
Portada de la antología
 "Voces nuevas"
Luisa Pastor también fue premiada en marzo de este año por la editorial madrileña Torremozas en el XXVI Certamen de poesía Voces nuevas, junto con nueve autoras más de distintos puntos de nuestra geografía. Cuatro poemas de su autoría son parte integrante de una antología que ya se encuentra a la venta en la web de la editorial.




miércoles, 1 de mayo de 2013

"Estrafalario", de León Felipe, por Luisa Pastor


En este montaje Luisa Pastor interpreta una selección de versos de "Un poeta-payaso angelical y estrafalario", Libro III que integra el último poemario de León Felipe, Oh, este roto y viejo violín.
Su palabra, junto con la exquisita pieza musical de Ludovico Einaudi, "Lontano", a la que también Auralaria ha querido rendirle homenaje, plantea una cuestión inquietante: ¿Desde dónde escriben los poetas, los estrafalarios expatriados?

Pocos como él tuvieron una idea tan aproximada de lo que es el éxodo, nadie mejor que él para trazar el retrato del hombre fugitivo, sin hogar, sin tierra, a solas con un viejo instrumento, tan viejo o más que él, tanto o más roto que él... No es una bella melodía exactamente, es un canto que se siente rotundo de humanidad. Hay que oírlo, hay que oír las cosas que dice...



¿Quién soy yo? por León Felipe


               He aquí una buena pregunta para hacérsela el hombre por la tarde, cuando ya está cansado y se sienta a esperar en el umbral de la noche.
               Si se abriese ahora, de improviso, la puerta y alguien se adelantase a preguntarme quién soy yo, no sabría decir cómo me llamo.
               En la mañana nos bautizan, al mediodía el sol ha borrado nuestro nombre y en la tarde quisiéramos bautizamos nosotros.
               Salimos de aventura en la madrugada por el mundo, con un nombre que nos prenden en la solapa, como una concha en la esclavina y creemos que por este nombre van a llamarnos los Pájaros. ¡No nos llama nadie! Y cuando ya estamos rendidos de caminar y el día va a quebrarse, gritamos enloquecidos y angustiados, para no perdernos en la sombra: ¿Quién soy yo?
               ¡Y nadie nos responde!
              Entonces miramos hacia atrás para ver lo que dicen nuestros pasos.
Creemos que algo deben de haber dejado escrito en la arena nuestros pies vagabundos. Y comenzamos a descifrar y a organizar las huellas que aún no ha borrado el viento.
              Es la hora en que el caminante quiere escribir sus memorias. Cuando dice:
"Les contaré mi vida a los hombres para que ellos me digan quien soy".
              Si es un poeta, querrá contársela también a los pájaros y a los árboles. Y un día buscará un cordoncito o un mecate para ceñir y ligar bien su «antología». Entonces dirá:
 "Reuniré en un manojo apretado mis mejores poemas porque tal vez así, todos juntos, sepan decir mejor lo que quieren, a dónde se dirigen... y acaso al final apunten vagamente mi nombre verdadero".
Si el poeta es un poco arquitecto y algo más orgulloso, tal vez se atreva a contarle su vida a las piedras también. Y dirá:
 "Construiré mi morada - mi templo y mí sepulcro - con las piedras más firmes que he tallado".
             Yo no sé si soy un poco arquitecto, pero soy tan orgulloso como el hombre que quiere hacer eterna su casa y su palabra; como el hombre que, enloquecido y angustiado, se afana en bautizarse a sí mismo con un nombre por el que puedan llamarle

los pájaros,
los árboles,
las piedras...

con un nombre que no derribe el Viento.